domingo, 9 de noviembre de 2014

EL SERVUS FUGITIVUS



El otro día recomendé un ejercicio medio extraño. Pero no lo expliqué muy bien...

- Cortar papel de buen gramaje, como para acuarela, que quedé de un tamaña tipo A5.

- Todos los días dibujar uno, puede ser algo muy simple, y ponerle color.

- Ponerle la fecha a todos los dibujos, religiosamente.

-Hacerlo por lo menos durante un mes,  sin mostrarle ningún dibujo a nadie. Y sin comentarlo.  Ir haciéndolo en secreto.

-Ir guardando todos los dibujos en una carpeta, comprada especialmente para eso, nueva.


El objetivo del ejercicio es hacerse cargo del desamparo que implica siempre dibujar. Sin ese desamparo no se pude hacer nada bueno. Eso es lo que queda oculto cuando uno trabaja con un profesor. Uno ahí proyecta eso de donde viene la inspiración en el profesor. Que no está mal... pero es muy difícil salir de eso. Y siempre queda como una insatisfacción, uno siente que eso no es realmente lo que quiere hacer, como que es un ejercicio para ponerse en condiciones de hacer otra cosa, después...

Hay un perfeccionismo en la persona que estudia dibujo que es muy nefasto. Digo los que lo hacen con seriedad, y que quieren que les quede bien. Osea, los que no son unos pelotudos ni unos mediocres, personas que acostumbran hacer las cosas bien, responsables. Bueno, ahí hay un problema. Un poco querer hacer las cosas bien es empezar por el final.  Porque ahí uno está decidiendo qué es que quede bien arbitrariamente.

Uno no puede decidir sobre la imagen.  Hay que ponerse al servicio de la imagen. Hay que ponerse al servicio de una imagen que no vemos, pero que de algún modo la sentimos y la intuimos. Hay algo muy confuso ahí.

El ejercicio que propongo es para  ir goleando la puerta del inconsciente, para que colabore en la obra. Uno va y golpea, después la puerta se abre o no, pero sería muy raro que no se abriera. A lo que voy es a que no es algo sobre lo que uno pueda decidir.

El surrealismo tuvo un efecto muy nefasto. Andre Breton arruinó varias generaciones de gente creativa,  porque convenció a todo el mundo de que el inconsciente funciona rápido. Básicamente esa es la diferencia entre Jung y los surrealistas. El inconsciente funciona rápido si uno le pide algo caótico, confuso, pero con destellos de sentido por acá y por alla, desparramados. Ahí hay dos símbolos alquímicos, la "masa confussa"  y los destellos, las "scintillae", las chispas. Andre Breton hace referencia a la alquimia en el segundo manifiesto, pero fue apenas eso, dijo que el surrealismo es una "alquimia del verbo" y se quedó ahí, no dijo nada interesante, como siempre...

La masa confussa sería eso que sale con la escritura automática, con el frottage, los collages, todas esas técnicas. Y las scintillae son lo que sale bien de todo eso. Los surrealistas elegían. Lo que uno ve es lo que seleccionaron de todas esas pilas y pilas de notas, de dibujos. Estaban todo el día, toda la noche, no comían, no dormían... trabajaban mucho. Y de todo eso elegían. Después componían con eso. Pero el mito siempre fue la escritura automática, eso instantáneo. Es como... es como que intentaban adueñarse del inconsciente, forzar la puerta al inconsciente.  En cambio Jung tuvo una actitud mucho más humilde, fue mucho más dócil, y no era un artista. Bueno, tampoco es que sea muy difícil ser más humilde que Andre Breton...

Lo que descubrió Jung es que si se trabaja con paciencia y humildad el inconsciente va dándonos algo que está muy organizado. Va formando algo muy estructurado, que hasta le puede dar un orden y un sentido a la vida, a la vida individual.

Bueno, vuelvo al ejercicio. El ejercicio es para ir experimentando con eso tan lento que tiene el inconsciente. Porque uno puede decidir, aparentemente, lo que dibuja hoy, quizás también lo que va a dibujar mañana. Pero no sabe que es lo que va a dibujar la semana que viene, ni la otra.  Por lo menos si uno es sincero... también puede hacerse mal el ejercicio...
Hacerlo bien implicaría ir mirando los dibujos anteriores, y tratar de ver qué es lo que va saliendo de ahí.  Por eso el secreto, porque la obra no necesita nada del exterior. El recipiente tiene que estar bien cerrado.  No se puede hacer diciendo "Huy, mirá que genial que soy, y vos sos un pelotudo, un bruto, un burgués" como hacían los surrealistas.  Porque ahí uno ya está pendiente de la mirada del otro, ya entró algo desde afuera en el recipiente.

Ponerle fecha a todo es importante porque también es parte del recipiente, la fecha cierra y ordena. Así el dibujo no se va a escapar, ya tiene su lugar en la serie, corresponde a un momento en particular. Porque ese es el otro riesgo. Uno era que entre algo de afuera, pero también se puede escapar lo de adentro. "Ah, mirá, esto me serviría para tal cosa... voy a hacer esto, esto y esto, y lo voy a mostrar en tal lado. Y tiene que ver con esto otro, porque tal hizo tal cosa y yo... etc..." y te colgás y dejás de trabajar en la serie. Si eso estaba listo para salir todo eso lo concretás, pero en general no es tan así. Es como cuando los alquimistas decían que el Mercurius se escapaba, se escapa como algo que solamente es venenoso, y que te pierde en fantasías vanas, hace que te cuelgues. El ejercicio es simple, ponerse a hacer otra obra más compleja aparte no debería interferir con la serie esta.El hecho concreto es que uno se va entusiasmando y empieza a fantasear. Aparecen fantasías de lo que se puede hacer con eso. Ahí hay algo... porque uno lo va valorando mucho a medida que le va prestando atención. Y da por supuesto que a los otros también les tiene que parecer maravilloso. Entonces va y lo expone, y a los otros no les interesa. Ahí todo se pierde, porque en realidad se trataba de otra cosa. Justamente el objetivo de todo esto era entender que el valor máximo estaba en otra parte.  Ahí se escapó el Mercurius, el "servus fugitivus".  Y sí es un siervo,  hay que hacerlo trabajar. Uno trabaja para una capa más profunda del inconsciente, pero hay algo más accesible. A eso más accesible hay que hacerlo trabajar. Es algo que... son series de imágenes, es algo que genera series de imágenes. Y quiere escaparse. Hay momento en el cual el siervo deja de trabajar para nosotros en la obra , se escapa produciendo fantasías sobre cosas exteriores. Lo que tiene más a mano tiene que ver con el éxito, con lo que uno va a hacer con la obra. Hay que tener mucho cuidado con eso, ahí es cuando está intentando escapar.
Bueno, hay que ponerle fecha a todo, es importante.

El color es importante porque sirve para expresar sentimientos. Con el dibujo se puede expresar sentimientos, pero es mucho más abstracto. El sentimiento es mucho más concreto para expresar sentimientos. Entonces un dibujo muy simple, que de por sí no es interesante, puede ser significativo si tiene color. Porque es parte de una serie. Y quizás el dibujo es apenas una forma sencilla, con un color y con el fondo de otro color. Y eso da cuenta de un sentimiento que corresponde a ese momento. Si el tono del sentimiento en el dibujo anterior era muy diferente... bueno, ahí hay algo, por más que el dibujo fuera de contexto diga muy poco. Esto es fundamental, porque el sentimiento es lo que le da valor a las cosas. El sentimento es energía, es potencia. Esa potencia es lo que hace que un dibujo quede bien, el buen dibujo es más potente. Entonces eso hay que guardarlo, porque es lo que nos va a dar fuerza para dibujar mejor.  Es como un recipiente en el que uno va guardando los sentimientos, cuando eso se acumula se va volviendo una fuente de energía. Suena como una boludés, pero es medio así.

En el dibujo de arriba el círculo es el recipiente, y la serpiente es Mercurius.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Cositos lúdicos.

Cositos para el juego


Con un amigo estamos intentando hacer un juego. Esto son unos garabatos, las pimeras ideas, con color digital. Es como una idea de la estética que va a tener, medio infantiloide.

El color se lo puso Agustín, me impresionó bastante como el color digital cambia todo. Le da un acabado como impersonal, le cambia el carácter a la imagen.

Pensábamos ir dibujando y ver qué salía... pero se nos ocurrió mezclarlo con el tarot y se complicó. Ahora hay que leer, escribir, pensar...

lunes, 22 de septiembre de 2014

Hermafrodita



Lo tengo re abandonado al blog. En realidad tengo abandonado al dibujo. Ya va siendo demasiado tiempo de andar desorientado.
Un poco es...
En algún momento perdí la esperanza de llegar a dibujar mejor. Es loco eso. Más que ser loco, es una locura. Es lógico que si me pongo a dibujar todos los días voy a mejorar.

El del dibujo es el hermafrodita alquímico, un poco remozado.

martes, 24 de junio de 2014

Loba




Estoy intentando volver a dibujar. Me cuesta, casi nunca creo que pueda salir algo bueno. 

Empecé ilustrando lo que había anotado las últimas veces que había practicado la imaginación activa. 
Va bien, me sorprende cuanto ayuda trabajar con lo que uno escribió. Debe ser por las emociones, las visiones de la imaginación activa están muy cargadas de emociones. Ahí están los complejos. Entonces la emoción es un poco el combustible del dibujo. Aunque sí, hay que bancarse las emociones. Eso también es difícil, porque queda una vez que uno terminó de dibujar. Pero no hay otra manera.

Me parece que esto de aprovechar la escritura es lo más importante que aprendí en los últimos años.
Pero...
Más allá de que esté bueno me preocupa. Si sale bien es que hay una necesidad ahí. Puede ser que lo que me esté haciendo mal sean todas esas visualizaciones que no ilustré. Así que voy a tener que hacer muchos dibujos.

martes, 17 de junio de 2014

Acuñar la verdad


Recién pensaba en lo que es verdad y lo que no. Este dibujito lo hice hace un rato, en una jornada docente en la escuela nocturna en la que trabajo. Y... ¿Viste cuando en una reunión parás de escuchar y mirás?
Mirar a las otras personas mientras hablan, mirar desde afuera. Me impresionó cómo cada uno hablaba espontáneamente dentro de los límites de acuerdos tácitos ¿No? Lo hacían para desahogarse, pero se desahogaban dentro de los límites ¿Qué significa esto?  El límite es la acción. No hay que decir nada que implique que alguien tenga que hacerse cargo de algo y trabajar, porque te puede tocar a vos. Bueno, fueron 80 minutos de eso...

Lo que a mi me impresionó es que alguien pueda ser lo suficientemente inconsciente como para cumplir los acuerdos tácitos aún perdiéndolos de vista. Y lo digo porque si uno tiene presentes los límites mientras habla se pierde el efecto catártico.

Bueno, todo esto viene a que el dibujo también tiene un efecto catártico. De hecho durante la reunión dibujé mejor de lo que lo hubiera hecho si hubiese estado dibujando aburrido en la preceptoría. De alguna manera misteriosa las emociones del momento se filtran en el dibujo. Y eso se nota en la imagen, que es bastante grotesca y maligna. Plutoniana. Me parece que si uno le mostrara este dibujo a las autoridades y les dijera que esa es mi opinión sobre lo que están diciendo, y sobre su trabajo, lo entenderían perfectamente.

Por supuesto que no lo mostré. Pero en ese sentido este dibujo dice la verdad.

Y ahora pensaba en eso, en la verdad. En la importancia de estar con la verdad. No de decir la verdad, sino de estar, de acumular verdad.  La verdad es eso de lo que uno está hecho. Y me gustó pensar el dibujo así, como una manera de acuñar la verdad.  

domingo, 18 de mayo de 2014

La Mordedura Tajante


Siempre olvido la importancia de dejar crecer a la serie de imágenes. Es sabido que necesita cierta oscuridad al principio, cuando todavía es débil. El recipiente tiene que estar bien cerrado, la obra contiene todo lo necesario, no hay que dejar que entre nada del exterior. Pero no, uno insiste en seguir leyendo, seguir mirando cosas. Quizás todo funcionaría si uno mismo pudiera aislarse bien, encerrarse. Porque uno es el que contiene a la obra en crecimiento. Cuando es interrumpido se interrumpe la obra. Eso es una responsabilidad que hay que asumir. Eso, no otra cosa. Parte del trabajo es crear el espacio físico donde se va a dar.


Esta semana anduve en eso. Y salieron estas imágenes. Me resulta interesante cómo salió el círculo negro en el primero, como un huevo de rana o algo así. En el segundo el círculo blanco como la Luna (que sugiere que el primer círculo sería Lilith, la Luna Negra). Y el tercero quedó más taoísta...  


Sin embargo predomina algo siniestro, incluso en lo claro. "La Mordedura Tajante" es un exagrama del I Ching.

lunes, 5 de mayo de 2014

Venus en Aries



Es raro como este dibujo tuvo un solo "me gusta" en facebook... no me parece que haya salido tan mal. Supongo que será porque es medio turbia la escena. 

Es una ilustración para un cuento que escribí hace muchos años. 

Cuanto más leo a Jung más me convenzo de que es importante dibujar las visiones. Todo lo que uno visualizó y anotó hay que dibujarlo. Así es como se los saca de encima, y las imágenes quedan ahí disponibles por si uno las quiere usar. También sirve para hacerse cargo. Es muy común que uno no termine de asumir las cosas que vivió... mucho más raro es asumir cosas que uno solamente imaginó. 

Después de hacer el dibujo me di cuenta de que esos cuernos retorcidos de la máscara vienen de mi Venus en Aries, son los cuernos del carnero. Me impresionó enterarme de que mientras dibujaba esto Venus estaba entrando en Aries. Bueno... igual faltan unos días para que Venus entre en contacto con mi Venus natal...

Esta vez empecé con pinceles más grandes, y mojando toda la hoja. Me parece que el efecto es una imagen más completa. Es color está como más integrado, y el dibujo quedó menos pesado. 

La Yoko Ono del surrealismo

Creo que todavía queda algo en el surrealismo. Estoy leyendo biografías. De André Breton, de Salvador Dalí, de Gala. En la vida de las figur...